domingo, 18 de octubre de 2009

CLASE 59 - Parte 2

LA MUERTE SEGÚN GEENOM

Desde hace más de tres lustros, los integrantes del "Grupo Aztlán vienen recibiendo mensajes de presuntos extraterrestres que les ilustran sobre los más variados aspectos del Universo en que vivimos. Algunas de las comunicaciones más sorprendentes e innovadoras hacen referencia al fenómeno de la muerte y de la supervivencia más allá de ésta. El "guía" que más frecuentemente transmite información a estos contactos es Geenom. A sus mensajes nos remitimos para presentar esta nueva perspectiva sobre la experiencia de la muerte.

Revista "Más Allá" - Octubre 1993

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Sin duda el acontecimiento más trascendente de la vida es la muerte. Es uno de esos escasos hechos a los que uno se enfrenta una sola vez en la vida y para el que, paradójicamente, estamos peor preparados. De hecho sólo se tienen referencias de lo que nos vamos a encontrar al otro lado de ese umbral gracias a lo que algunos de los que se han acercado a él nos han transmitido. Y eso, para la gente común resuelve bien poco. La muerte sigue siendo un misterio insondable que nos llena de ansiedad y temor.

Las religiones nos hablan de un mundo maravilloso más allá de nuestros sentidos. Un mundo lleno de paz y armonía, de luz y de amor, lo que no impide que cuando la muerte llama a alguno de nuestros seres queridos, nuestras convicciones religiosas se tambalean y todo lo invade un dolor insoportable. Ni las palabras de consuelo de los familiares y amigos, ni las creencias religiosas acerca de una vida mejor, son capaces de mitigar el trauma de la separación, sobre todo si la causa del fallecimiento ha sido inesperada (accidentes, infartos, etc.) En ese momento se ponen en tela de juicio esas creencias; aparece un dios injusto que decide arbitrariamente llevarse junto a Él a aquél a quien tanto queríamos. Todo entonces parece lejano, sin contenido, demasiado teórico ante la cruel realidad del cuerpo sin vida de aquel a quien amábamos.

En algunas culturas "primitivas" - no por ello atrasadas intelectual y éticamente -, el dolor de la separación se ve mitigado porque ésta se contempla sólo desde el punto de vista físico, ya que la conexión espiritual permanece. Sus ritos y tradiciones más arraigadas les llevan a permanecer unidos a aquél que se va de este mundo material. Las consultas a los espíritus de sus antepasados forman parte de su cultura haciendo, de este modo, que la vida tenga un sentido más trascendente, no sólo restringida al tiempo en que se manifiesta en el plano físico.

Estas tradiciones tenidas por los habitantes del mundo occidental como paganas y ajenas a una realidad religiosa coherente están, sin embargo, más cerca de los numerosos testimonios que - en esta línea de "contacto" - hoy nos llegan a través de las investigaciones de prestigiosos psicoanalistas y médicos que están en contacto diario con la muerte.

Realmente, se hace muy difícil aceptar la trascendencia de la vida una vez que ésta ha dejado paso al caos que significa la muerte orgánica. Y es mucho más insalvable aceptar la posibilidad de mantener una conexión real con aquellos que ya han trascendido. Estamos inmersos en una sociedad donde todo se mide, se sopesa. Donde sólo es real aquello que captamos con nuestros cinco sentidos, a pesar de que cotidianamente tenemos pruebas de que estos son muy limitados y nada fiables. Somos grandes teóricos de la realidad intangible y la muerte lo es. Consideramos de mal gusto el hablar de ello y no queremos enfrentarnos a la simple y evidente idea de que algún día nos tendremos que enfrentar a ella. Es el miedo a la desaparición, al no ser, lo que nos lleva a derivar las conversaciones donde surge el tema. No sabemos y ese desconocimiento es el que nos produce miedo.

La Información Viene del Contacto

Después de haber mantenido durante más de quince años una relación directa con hombres más evolucionados, habitantes de otros lugares del universo, he llegado ala conclusión de que la muerte no será conocida y aceptada mientras no seamos capaces de ampliar nuestros niveles de conciencia. Mientras sigamos creyendo que el ser humano de la Tierra es el Alfa y el Omega de la Creación. Si incorporáramos a nuestras ideas que el Universo respira vida por todos sus poros, manifestándose en todos aquellos lugares donde la energía creadora de ese Ser al que llamamos Dios ha desarrollado las condiciones oportunas, entonces quizás pensáramos que le hecho de no estar solos nos abre un abanico inmenso de posibilidades: si nosotros no hemos llegado a aceptar, por ignorancia, otras realidades, quizás otras gentes más adelantadas en todos los órdenes podrían aportarnos datos acerca de los "misterios" que nos mediatizan y que no nos dejan crecer como seres humanos libres.

En este sentido, quizás sería interesante conocer la opinión que estos habitantes de otros planetas tienen sobre el hecho de la muerte física. Tendrá para ellos el mismo sentido que para nosotros? ¿Cómo será su relación con esta experiencia?

En nuestras habituales sesiones de trabajo, recibimos mucha información al respecto. Cero que conocer su contenido ayudará a mucha gente. He aquí un amplio resumen:

La muerte es un hecho que contemplamos desde varios puntos de vista: el físico, el energético y el evolutivo. Desde un punto de vista físico, la muerte no es más que el cambio de traje, de envoltura. Es un paso necesario para que podamos cumplir en las mejores condiciones físicas posibles los planes que nos hayamos trazado para nuestro desarrollo evolutivo. Nuestro cuerpo físico adquiere entonces una importancia suprema, pues sin él, no nos sería posible realizar muchas de las tareas que nos imponemos. además es el medio para que nuestra humanidad pueda seguir existiendo. Cuidamos de él como lo que es, es decir, la parte más densa de nuestro ser integral, de nuestro espíritu.

Como tenemos incorporado desde hace milenios que no hay diferencia entre lo que llamamos espíritu y el cuerpo físico, hemos desarrollado mecanismos físicos y mentales para convivir con aquellos de nosotros que hayan trascendido temporalmente del plano material, mientras están en lo que se ha dado en llamar "plano de los desencarnados", que no es otra cosa que un nivel energético próximo al físico, donde se hace un balance de nuestro paso por el mundo de los encarnados sin las limitaciones de éste, pero estando lo suficientemente próximo a él como para poder interrelacionarse.

Este período de confusión puede ser más o menos largo en función del desarrollo evolutivo de la personalidad; y con ello no me estoy refiriendo al nivel intelectual alcanzado, sino al de comprensión de las realidades superiores.

Cuando nosotros trascendemos del plano físico pasamos inmediatamente a la revisión consciente de la vida que acaba de terminar. No necesitamos, como en vuestro caso, la ayuda de un guía espiritual que nos indique los pasos a seguir. Son ya miles de veces que hemos pasado por esta situación, cada vez de una forma más consciente. Por lo tanto, es nuestra propia energía interior o espíritu el que nos marca las pautas a seguir. No haber asimilado esto nos lleva, en ocasiones, a solicitar la ayuda de hermanos mayores. Eso sucede cuando las problemáticas surgidas durante la vida física rebasan nuestra capacidad de comprensión; es decir, cuando nos hemos enfrentado por primera vez a cuestiones que tienen que ver con nuestro desarrollo evolutivo y que antes no habíamos afrontado.

A lo largo de las diferentes vidas que vivimos en este nivel evolutivo, dos escalones por encima del vuestro, intentamos incorporar con experiencias propias las enseñanzas derivadas de la llamada "Ciencia del Yo", que es una asignatura tendiente al conocimiento integral de todo lo relacionado con el ser humano, sea este físico, energético, mental o espiritual. Vosotros aún estáis tratando de desentrañar lo relacionado con el plano físico - no solo humano - sino animal, vegetal, y minera. Y lo estáis haciendo de una forma totalmente inconsciente, con medicina basada en la cirugía, con atropellos ecológicos de todo tipo, con manipulaciones genéticas tendientes a desentrañar el genoma humano usando a vuestros semejantes como especimenes de laboratorio. Sois como vuestros niños, que para saber cómo funciona un juguete tiene que destrozarlo. Aún no tenéis el suficiente desarrollo cerebral para comprender sin sufrir por ello.

La Muerte como Iniciación

"La muerte física es una verdadera iniciación. Un paso inevitable del que se debe aprender a valorar las experiencias vividas. De nada sirve vivir y morir cientos de veces si no se extraen conclusiones, tanto de la vida como de la muerte, que nos haga avanzar hacia esa meta donde ya no haga falta volver a encarnar. Donde del concepto "ser humano" pase a ser el de "Ser energético", vitalizador de planetas como el vuestro como el nuestro. Para eso aún falta muchas vidas por vivir, pero en cada una debe estar impreso, incluso a nivel genético, el deseo de aprender, el deseo de evolucionar, el deseo de ser HOMBRE, con mayúsculas, de ser humano dentro de la gran familia de seres humanos que poblamos el universo entero.

Evidentemente, estoy hablando del concepto de "reencarnación" un concepto muy poco entendido y por eso mismo tan rechazado por vuestra humanidad. Las diferentes religiones a las que pertenecéis han postulado por este principio sobre el que está basada la justicia y la evolución, aunque algunas lo haya desterrado de la misma forma que han sacado a Dios fuera del ser humano. Reencarnamos para experimentar, para vivir experiencias de relación con otros hombres, poniendo a prueba en un plano denso y limitado lo que hemos planeado en un plano sutil y casi sin limitaciones. Sin la reencarnación, la vida no tendría sentido. Pensadlo bien.

La razón por la que cambiamos de plano energético es puramente funcional. Vosotros aún sufrís cuando alguien se traslada al mundo de las energías, pero es porque todavía no habéis desarrollado los mecanismos necesarios para manteneros en contacto con ellos. Si lo hicierais, veríais que la vida allí es prácticamente igual que la de los llamados vivos. Al fin y al cabo lo que ha cambiado es su envoltura física, no su estructura mental, la cual necesita los marcos de referencia a los que ha estado acostumbrado hasta el momento del fallecimiento.

Ellos están entre nosotros, en los mismos lugares donde habitamos, sólo que en un plano de energía más sutil. Las limitaciones de comunicación, en vuestro caso, las marca el cerebro. Aún tenéis que desarrollar áreas cerebrales dormidas; glándulas como la pineal y la pituitaria, que son verdaderas llaves de comunicación entre diferentes planos; centros energéticos que ahora os funcionan automáticamente y que están ubicados en los llamados tubérculos cuadrigéminos, que son en realidad verdaderos enclaves de los chackras mentales. En fin, os falta por conocer los mecanismos genéticos que hacen posible una transición del cuerpo físico al cuerpo energético o astral de una manera constante, no traumática.

A nivel energético la muerte es la desconexión que se produce entre el cuerpo astral y etérico y el cuerpo físico. Vosotros tenéis conexiones muy débiles. Cualquier alteración en vuestro funcionamiento celular puede traducirse en un desprendimiento astral y - por consiguiente - en la muerte física. Esta es la razón por la que vivís tan pocos años. Los puntos de enlace entre vuestro cuerpo físico y vuestro cuerpo energético no tienen relación con los que existen entre éste y el cuerpo mental. Esto es debido al mal trato que dais a vuestro organismo y al planeta que le sirve de soporte.

Respiráis un aire insano. Bebéis agua contaminada, y, por ende, los frutos que coméis también lo están. Coméis animales muerto, lo que significa ingerir alimentos terriblemente contaminados por las sustancias tóxicas que se desencadenan para producir el caos celular y la descomposición de los tejidos; además, estos animales están alimentados con elementos contrarios a la naturaleza, para producirles un aumento antinatural de su masa muscular.

Desaparece el cuerpo físico, pero no el astral. Este se desprende de aquél dejando una pequeña porción para que se produzca proceso biológico de la descomposición de la materia. El resto se une al plano mental para crear un cuerpo energético con la misma personalidad y el mismo nivel evolutivo que teníamos cuando estábamos vivos físicamente.

La Muerte Mental no Existe

Por último, la muerte desde un punto de vista mental, no existe. De hecho, la realidad que percibimos con los sentidos no desaparece; al contrario, adquiere una dimensión distinta al no estar sometida a los límites de nuestro cerebro. En vuestro caso, al producirse la muerte, suele sucederle un periodo de confusión mental como consecuencia del reacondicionamiento de la energía mental que ya no usa un cerebro para manifestarse.

¿Acaso habéis nacido con el único objetivo de reproduciros como especie sin cuestionarios vuestra propia trascendencia, sin aprender nada? O por el contrario ¿pensáis que la vida es una escuela donde las asignaturas son las distintas situaciones que se os plantean diariamente? A la escuela se va a aprender, a adquirir conocimientos para el desarrollo de vuestra mente y de vuestro espíritu. Eso es la vida: una escuela, una oportunidad para el desarrollo de vuestro ser integral y, como consecuencia, el de vuestra propia humanidad. La vida física, por muy larga que ésta sea, nunca es suficiente para que el ser humano desarrolle todas sus potencialidades ni elimine todas aquellas carencias, que en forma de defectos, marcan su personalidad. Por otra parte, las desigualdades sociales, la falta de oportunidades de muchos seres humanos que carecen de lo más elemental y que, por falta de solidaridad, no alcanzan, a veces, los tres o cuatro años de vida ¿no haría patente una injusticia que sólo se vería compensada con la posibilidad renuevas vidas, de nuevas oportunidades?

El desconocimiento de la realidad en relación con la reencarnación hace que mentes atormentadas o enfermas elijan la vía del suicidio como forma de eliminar sus problemas. Cuando llegan al otro lado se dan cuenta de su error, bien porque la lucidez ha vuelto a su mente o porque algún maestro espiritual les aporta los datos necesarios para que comprenda cuáles han sido las causas que le llevaron a la desesperación y al suicidio. Normalmente, la reencarnación de estos seres se produce de inmediato, es decir, en el plazo de los nueve meses que durará su gestación física.

La ley de la supervivencia, del mantenimiento a ultranza de la vida, esta impresa en lo más profundo de los seres vivos. Atentar contra esa ley es atacar directamente la base de la evolución, el soporte sobre el que asientan sus posibilidades de aprendizaje. Tanto el suicidio, como el homicidio individual o colectivo, así como la eliminación sistemática de especies animales y vegetales son atentados "contra natura" que van más allá de la propia desaparición física: atentan directamente contra el orden cósmico, contra el equilibrio ecológico que rige en todo el Cosmos.

La Ley del Karma

Vosotros habéis inventado un concepto para explicar vuestras propias limitaciones y dar sentido a la reencarnación: la ley del Karma. Una ley que se usa indiscriminadamente para dar una explicación a todo lo bueno o malo que os sucede, atribuyéndolo a cosas pendientes de solucionar en vidas pasadas, como si la responsabilidad de lo buen y, sobre todo, de lo malo, fuera algo de lo que no sois responsables sencillamente porque no os acordáis de ello.

La Ley del Karma no existe tal como vosotros la concebís. No quedan deudas pendientes de una vida para otra en relación con los demás. Sólo aquellas cosas que aún no hemos superado son las que figuran en nuestro "debe" particular. Son precisamente esas cosas las que, antes de nacer, evaluamos para ver a cuantas de ellas nos podremos enfrentar en nuestra próxima encarnación. Para ello, elegiremos el soporte idóneo, el ambiente idóneo, la familia idónea. A partir de ahí, sólo nuestro libre albedrío nos hará superarlas o no. Esa es la Ley del Karma: la deuda que tenemos con nosotros mismos para alcanzar un día la perfección, la consciencia absoluta.

Por último, quisiera haceros una reflexión sobre este tema tan poco comprendido: la muerte física. Por lo que tiene de separación, esta es una experiencia dolorosa para el que se queda y para el que se va si sus niveles de conciencia son tan limitados como los nuestros. En nuestro nivel evolutivo, la muerte es contemplada como una necesidad para seguir avanzando con nuevas energías.

Si tan solo fuerais conscientes de que vuestro cuerpo físico muere periódicamente a lo largo de una misma vida… que las células que hoy lo forman están muriendo cíclicamente por millones… que vuestro cuerpo a los siete años no tiene ninguna de las células que tenía al nacer y que eso ocurre de forma natural cada pocos años, si exceptuamos a las células nerviosas o neuronas, que no se regeneran, entonces comprenderías que estáis muriendo constantemente, cambiando de traje para seguir viviendo.

Esa es la vida y esa es la muerte. Una regeneración constante que tiene como único objetivo el ser cada día un poco más conscientes de que tanto nuestro cuerpo físico, como nuestras energías vitalizadotas y nuestra mente, están puestas al servicio del descubrimiento más importante: nuestra propia divinidad.

Luis Arribas

(Grupo Aztlán)

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MEDITACIÓN 26-A

Duración: 2 semanas

1. YO SOY LA LUZ DEL CORAZÓN (por Saint Germain)

YO SOY la luz del corazón

Brillando en las tinieblas del ser,

Y cambiando todo por el Tesoro Dorado

De la mente de Cristo.

YO SOY el que proyecta mi amor

Hacia el mundo

Para borrar todo error

Y romper toda barrera

YO SOY el Poder del Amor Infinito

Amplificándose a Sí mismo

Hasta que sea victorioso

En un mundo que no tiene fin

2. PROTECCIÓN A LA JUVENTUD

¡Amado Padre Celestial! ¡Amado Padre Celestial! ¡Amado Padre Celestial!

Asume hoy el mando sobre nuestra juventud,

Haz resplandecer a través de ellos el rayo de la oportunidad,

Deja salir el grandioso poder de la perfección,

Amplifica la inteligencia cósmica a toda hora,

Protege, defiende su designio Divino,

Intensifica el propósito Divino.

YO SOY, YO SOY, YO SOY,

El poder de la Luz Infinita

Haciendo que resplandezca a través de nuestra juventud,

Manifestando prueba cósmica

Aceptable y correcta,

El pleno poder de la Luz Cósmica

Para todo niño y niño-hombre

¡En América y en el mundo!

¡Amado YO SOY! ¡Amado YO SOY! ¡Amado YO SOY!

3. EL BÁLSAMO

¡Oh Amor de Dios, amor inmortal,

Envuélvelo todo en Vuestro rayo;

Envía la compasión desde lo alto

Para elevar a todos hoy!

En la plenitud de Vuestro Poder,

Esparcid Vuestros haces gloriosos,

Sobre la Tierra y todo lo que en ella hay

¡donde la vida en sombras aparenta estar!

Deja que la Luz de Dios destelle

Para librar a los hombres del dolor;

Elévalos y cúbrelos, Dios

¡con Vuestro Poderoso nombre YO SOY!

4. LUZ LIBÉRAME

¡LUZ libérame (3 veces)

LUZ ordena, LUZ ordena,

LUZ ordena, ordena, ordena!

¡LUZ exige, ¡LUZ exige,

¡LUZ exige, exige, exige!

¡LUZ aumenta, LUZ aumenta,

LUZ aumenta, aumenta, aumenta.

¡LUZ YO SOY, LUZ YO SOY,

LUZ YO SOY, YO SOY, YO SOY!

YO SOY UN SER DE FUEGO VIOLETA,

YO SOY LA PUREZA QUE DIOS DESEA

5. PLEGARIA A SAN MIGUEL (protección de viaje)

¡San Miguel delante, San Miguel detrás

San Miguel a la derecha, San Miguel a la izquierda

San Miguel arriba, San Miguel abajo,

San Miguel, San Miguel dondequiera que vaya!

¡YO SOY su amor protegido aquí! (3 veces)

6. PLEGARIA A SAN MIGUEL Y A LOS SIETE ÁNGELES GUARDIANES

Miguel, Miguel, Miguel, Príncipe de los Arcángeles

De los corazones llenos de gratitud, brotan canto de alabanza,

Por tu Presencia Celestial todo el mundo te adora,

Dios desde el Sol en todo nombre implica.

Miguel, Miguel, Miguel que los Ángeles Guardianes,

De tus legiones celestiales vengan a librar a todos.

Purifica, ilumina y manifiesta la Gloria

De la perfección de la Luz que cada uno puede ser.

Jofiel y Chamuel, Gabriel y Rafael,

Uriel y Zadquiel, y poderosas Huestes de Luz.

Querubines y Serafines de los Reinos de Gloria

Corran ahora el velo que ofusca nuestra visión humana.

Siete Arcángeles Benditos, pidiendo iluminación

Invocamos su Presencia en himnos de alabanza a ustedes

Manténganos consagrados al cumplimiento del Plan de Dios

En Pureza, para ser sus Siervos.

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